GALLINA KIKA.

Se usan para incubar huevos de la propia gallina o de otras gallinas, incluso incuban perfectamente huevos de otras especies avícolas como patos, gansos, pavos, faisanes, perdices, etc. Y también para criar los pollitos una vez nacidos.

Son excelentes incluso adoptando pollitos que no hayan sacado ellas, a los que normalmente aceptan de inmediato y sin reparos, aunque vean que se los traen de fuera.

Se quedan cluecas con mucha frecuencia, son capaces de sacar varias nidadas cada año, si bien se puede aumentar o forzar el que se quede clueca con distintas técnicas como dejarle una cantidad de huevos en el nido, que no comparta gallinero o nidales con otras gallinas para que no le molesten (es decir, que tenga tranquilidad absoluta), etc.
Si una gallina es de raza, tiene un nombre y estándar reconocido oficialmente, aunque sea enana, ya no se la puede denominar "kika", habrá que denominarla por su nombre oficial.


Manejo de las Kikas.

Tras alcanzar la madurez (5 o 6 meses, como las razas grandes) y tras poner una serie indeterminada de huevos, en cualquier momento se pueden poner cluecas. No necesitan nada especial para hacerlo, ni siquiera un gallo (aunque para obtener huevos fértiles, está claro que sí).

Hay épocas determinadas del año en las que la cloquez es más frecuente, como la primavera, y en menor medida el verano, que coincidirían con la época de cría más propicia acorde a las condiciones ambientales (más alimento, mejor temperatura, etc) aunque en nuestros corrales, ya no influyan, porque esas condiciones las creamos nosotros proporcionando cobijo y alimento. Cualquier época en la que se queden cluecas es buena, y hay que aprovecharla para incubar huevos.

Cuando se quedan cluecas, es preferible apartarlas en un lugar muy tranquilo y de ambiente y temperatura agradable (de cualquier tamaño, es lo mismo una caja que una gran sala o corral, mientras estén solas). También es bueno que haya menos luz de lo normal, pues ayuda a la tranquilidad.
Si comparte gallinero con otras gallinas, es posible que vayan a ponerle huevos al nido donde está incubando, molestándola e interfiriendo en el correcto desarrollo de la incubación.

Tan solo necesitan un sitio tranquilo, comida y agua. Ellas solas irán a comer cuando lo necesiten, y manejarán los huevos a su antojo. Los sobresaltos, el ruido o estrés de cualquier tipo son malos y disminuyen el índice de nacimientos. No necesitan hacer ejercicio y no lo harán.

Kika clueca.

Cuando una kika está clueca (cosa que sabremos porque se quedará inmóvil encima de los huevos, que estarán calientes, emitirá un sonido diferente al habitual, y podría incluso mostrar signos de hostilidad como gruñidos o picotazos si nos acercamos), la trasladaremos al lugar que habremos elegido para que incube:

En el nido que habremos dispuesto para ello, colocaremos a la kika, y debajo de ella los huevos que hemos elegido para incubar (como hemos dicho, incubará perfectamente huevos de cualquier especie, pero no mezclados, ya que nacerían en días distintos, y cuando nazcan los primeros la gallina abandonará los demás huevos que no hayan nacido). Ahora hay que impedir que la gallina escape, tapándola a ella y el nido con una caja que proporcione oscuridad, y dejarla así uno o dos días (no importa que no coma durante ese tiempo), luego la destaparemos y se la podrá dejar destapada hasta que concluya la incubación, con agua y comida siempre a su disposión. Ella aceptará cualquier huevo (del tamaño o color que sea) como suyo sin ningún problema, a lo único que tiene que acostumbrarse es al nido, lo que hará sin problema con el tiempo (como dije antes, un día o dos).

También se la puede dejar en una caja o cajón desde el primer día, que tenga suficiente espacio como para que quepa el nido y los recipientes con agua y comida, y que esté encerrada ahí durante toda la incubación.

La idea fundamental es que esté tranquila, sin molestias y resguardada durante el período de incubación, y que tenga comida y agua a su disposición.

Se pueden ir quitando los huevos que no sean fértiles.